para avivar la brasa de una primera guerra cristera que no acababa de morir
en once millones de coches
estaré siempre a mano para ayudarles en su necesidad
un santuario que conecta antiguos mundos
Aquí fue donde la muchacha dio lo mejor de sí como artista y como ser humano
PRIVILEGIOS DEL ANGEL, LOS MONTSERRAT GALA ANA para avivar la brasa deEn la humilde baha pesquera de Pasajes, en los aos setenta, rodeada de muelles de pesca, estibadores, humedad y salazn, se forja una fuerte amistad entre Pakutxa y Celeste, dos nias de cinco aos. Entre juegos, complicidades y travesuras, la desdicha se cruza en su camino y una trgica fatalidad las separa.